La comida es mucho más que solo alimento. Ya sea preparando algo en casa o compartiendo una comida con otros, puede ser una forma poderosa de alcanzar un mayor bienestar.
Para muchos de nosotros, la comida y los recuerdos están estrechamente ligados. Ya sea la comida de la infancia que nos reconforta en la edad adulta o nuestra comida favorita de las fiestas, la comida desempeña un papel importante en nuestras vidas. Es un punto de encuentro para muchas personas. ¡Cocinar también puede beneficiar nuestra salud mental por diversas razones!
Cómo cocinar actúa como terapia
- Atención plena y concentración: Cocinar requiere prestar atención al momento presente (olores, texturas, sonidos), actuando como una forma de meditación y reduciendo la rumiación de pensamientos negativos.
- Sensación de control: Seguir una receta y crear algo tangible proporciona estructura y una sensación de logro en tiempos caóticos, lo que aumenta la confianza.
- Alivio del estrés y la ansiedad: El proceso de cocinar, al ser una actividad absorbente, puede liberar dopamina, generando sensaciones de bienestar, y ofrece una vía de escape saludable del estrés diario.
- Creatividad: Experimentar con sabores e ingredientes estimula el cerebro y libera endorfinas, mejorando el estado de ánimo.
- Estado de flujo: La combinación de desafío y disfrute puede conducir a un "estado de flujo", donde el tiempo parece pasar rápida y agradablemente, reduciendo el aburrimiento.
- Mejora de la autoestima: Preparar una comida con éxito aumenta la confianza y proporciona una sensación de logro.
- Conexión: Cocinar para otros o con otros fortalece los lazos sociales y crea experiencias positivas compartidas.


