Publicado en fmchealth.org
Nuestras vidas están llenas de desafíos y obligaciones que a menudo pueden resultar abrumadores. Cuando te sientes con poca energía, desmotivado o simplemente necesitas un descanso, tomarte un tiempo para ti mismo para recargar energías puede tener efectos positivos en tu salud física, mental y emocional.
A continuación, te presentamos algunas cosas que puedes hacer a diario para cuidar de ti mismo:
Duerme lo suficiente: No dormir lo suficiente no solo te cansará físicamente, sino que también afectará negativamente tu capacidad de tomar decisiones, tu concentración y tu salud emocional. Asegúrate de tener una rutina nocturna establecida con buenos hábitos, como evitar comer y beber justo antes de acostarte, limitar las distracciones (como la televisión o el teléfono móvil) y usar técnicas de relajación para calmar tu mente.
Mantén una dieta saludable: Además de asegurarte de comer lo suficiente durante el día, incluso cuando estés ocupado, intenta elegir una dieta variada con muchas frutas y verduras de colores. Consume carne roja, azúcar, cafeína y alcohol con moderación y asegúrate de beber mucha agua para mantenerte hidratado.
Haz algo de actividad física: El ejercicio diario puede ayudar a reducir el estrés y la ansiedad y mejorar tu estado de ánimo general. Incluso si no tienes una rutina de ejercicios establecida, caminar 30 minutos al día puede tener un impacto positivo.
Haz algo que disfrutes: Dedica un tiempo específico a practicar un pasatiempo o una actividad que te guste. Puede ser algo relajante, como leer o escribir en un diario, o algo activo, como hacer senderismo o nadar.
Organízate con metas y prioridades: Determina qué es importante para ti y qué debes hacer ahora, en comparación con lo que puede esperar. Encuentra un método que te funcione para llevar un registro de tus responsabilidades. No tengas miedo de decir "no" si sientes que tienes demasiadas cosas que hacer.

Ora, medita o relájate: Puede ser difícil encontrar tiempo para relajarse durante el día, así que intenta programar un momento específico cada día. Cualquier actividad relajante puede funcionar: tejer, hornear, hacer yoga, caminar, lo que sea que te funcione. Concéntrate en respirar profundamente y calmar tu mente.
Concéntrate en lo que hiciste bien: Al final del día, piensa en lo que lograste, no en lo que aún te queda por hacer. Reconoce los pensamientos negativos o inútiles y concéntrate en lo positivo. Tómate un tiempo para practicar la gratitud y escribe o piensa en las cosas por las que estás agradecido.
Conéctate con tus seres queridos: Ya Sea de forma virtual o en persona, pasa tiempo con tu familia y amigos. Comparte cómo te sientes y pregúntales cómo les fue en el día. Realiza un acto de bondad inesperado, como hornear galletas o enviar una tarjeta.
Si te resulta difícil dedicar tiempo al autocuidado, si te sientes abrumado o no sabes por dónde empezar, puede ser útil buscar el apoyo de un profesional de la salud mental certificado. Los síntomas relacionados con la depresión y el trauma, por ejemplo, pueden dificultar especialmente el autocuidado, y la ayuda de un profesional capacitado puede contribuir a abordar las causas subyacentes.


