Ryan Gosling y Eva Mendes parecen ser una de las parejas más sólidas de Hollywood, a pesar de mantener la mayor parte de su vida romántica en privado. Los rumores sobre su relación comenzaron en 2011, durante el rodaje de The Place Beyond the Pines, y desde entonces su vínculo no ha dejado de fortalecerse.
“Ya nos conocíamos desde hacía tiempo, así que trabajar juntos fue realmente emocionante”, comentó Mendes sobre la filmación en Nueva York. Sin embargo, pronto quedó claro que pasaban mucho tiempo juntos, más allá de una simple amistad.
“Siempre ha habido una fuerte química entre ellos… ¡era solo cuestión de tiempo!”, aseguró una fuente del set.
Al verano siguiente, la pareja viajó a Canadá, tierra natal de Gosling, donde compartieron momentos con su madre, Donna, quien aparentemente era una gran admiradora de Mendes.
“Donna y Eva se llevan muy, muy bien”, dijo otra fuente. “Donna quiere que Ryan siente cabeza, y Eva está de acuerdo, así que ambas están en la misma sintonía”.
La familia de Mendes también aprobó la relación. “Eva dice que eso fue lo que consolidó su vínculo con Ryan”, afirmó una fuente cercana. “Van a triunfar”.
Gosling supo durante el rodaje que quería pasar su vida con ella, asegurando que no deseaba tener hijos con nadie más.
Su relación floreció gracias al deseo mutuo de privacidad y a un enfoque centrado en la familia, en armonía con los valores y la estrecha unión familiar de Mendes, de origen cubano.

Hoy tienen dos hijas: Esmeralda Amada (nacida en 2014) y Amada Lee (nacida en 2016).
Mendes se alejó de la actuación para dedicarse a la crianza, mientras que Gosling ha expresado públicamente su gratitud por su apoyo y su papel como madre.
Su historia destaca como un ejemplo poco común en Hollywood: una relación duradera y sólida, construida sobre el respeto, el esfuerzo compartido y el compromiso con una vida familiar privada.


