Tres hábitos nocturnos para una piel más radiante

Hay una razón por la que una buena noche de sueño se llama "sueño reparador": puedes despertar con una piel radiante si incorporas algunos pasos clave en tu rutina de cuidado facial. Cuidar tu piel antes de acostarte se vuelve aún más importante con la edad, ya que la piel pierde luminosidad con el paso de los años.

Aquí tienes algunos consejos clave para conseguir una piel más luminosa por la mañana:

Limpieza profunda (especialmente doble limpieza): Eliminar la suciedad, el maquillaje y la grasa del día es fundamental; previene la obstrucción de los poros y permite que los sérums penetren mejor. Una doble limpieza (primero con un limpiador a base de aceite y luego con uno a base de agua) es ideal para eliminar el protector solar y el maquillaje resistentes antes de aplicar otros productos.

Tratamientos específicos (Retinol/Sérums): La noche es el momento en que las células de la piel se regeneran y reparan, lo que la convierte en el momento perfecto para aplicar ingredientes activos como retinoides (Vitamina A) o péptidos para estimular la producción de colágeno y la renovación celular sin la interferencia del sol.

Priorizar el sueño y evitar las pantallas: El "sueño reparador" es real; 7-8 horas de sueño de calidad favorecen la reparación de la piel. Evitar las pantallas una hora antes de acostarse ayuda a regular la melatonina, mejorando la calidad del sueño y, en consecuencia, la salud de la piel.

No olvides hidratar tu piel después de los tratamientos para retener la hidratación y fortalecer la barrera cutánea.

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