Por primera vez en la historia registrada, la ciencia ha detectado un fenómeno inquietante: una generación que muestra un retroceso en su capacidad intelectual en comparación con la anterior. Según el neurocientífico Dr. Jared Cooney Horvath, este declive es una consecuencia directa de nuestra entrega absoluta a la tecnología digital y la implementación prematura de dispositivos en las aulas.
Durante una reciente comparecencia ante un comité del Senado, el Dr. Horvath desafió la narrativa del "progreso digital". Su tesis sostiene que la Generación Z está sufriendo un estancamiento cognitivo provocado por una sobre-dependencia de los smartphones y la tecnología educativa.
El Fin del "Efecto Flynn"
Durante el siglo XX, los investigadores observaron el "Efecto Flynn", una tendencia donde el cociente intelectual (IQ) aumentaba con cada generación. Sin embargo, los registros de logros académicos de los últimos 200 años muestran que esta tendencia se ha invertido.
A pesar de que los jóvenes de hoy pasan más tiempo en el sistema educativo que cualquier generación anterior, sus habilidades en áreas críticas como la resolución de problemas, la lectura profunda, la memoria y la atención sostenida han mostrado una caída significativa. Para Horvath, la variable que explica este desplome es el acceso ubicuo a internet desde una edad temprana.
Evolución vs. Algoritmos: El Cerebro no se "Descarga"

El argumento de Horvath se basa en la biología evolutiva. Durante millones de años, el cerebro humano se ha desarrollado para procesar información a través del esfuerzo cognitivo profundo y la interacción social.
1. El mito del aprendizaje digital
Horvath sostiene que los humanos no han evolucionado para digerir fragmentos cortos de video o oraciones aisladas y convertirlos en conocimiento real. La comprensión y la memoria a largo plazo requieren "trabajar" la información de manera compleja.
"Los humanos están biológicamente programados para aprender de otros humanos y del estudio profundo, no de deslizar pantallas para leer resúmenes en viñetas", afirmó ante el comité.
2. El problema del "Skimming" (Lectura superficial)
Al usar computadoras, los niños no estudian; escanean. Esta práctica fragmenta la atención y entrena al cerebro para buscar la gratificación inmediata, en lugar de conectar conceptos. Hemos redefinido la educación para que se ajuste a las herramientas digitales, en lugar de adaptar las herramientas a nuestra biología.

La Paradoja de la Tecnología Educativa
Uno de los puntos más críticos del testimonio es la denuncia a la "tecnología educativa" (EdTech). Aunque se vende como modernización, Horvath presentó datos que sugieren lo contrario: una vez que un país adopta masivamente la tecnología digital en sus escuelas, el rendimiento académico tiende a bajar.
El simple acto de mirar una pantalla puede interrumpir los procesos químicos mediante los cuales el cerebro almacena información. Al depender de tabletas, se elimina la base social del aprendizaje: la discusión cara a cara. Como criaturas sociales, nuestro aprendizaje es óptimo cuando se produce en el intercambio humano.
Una Generación que Vive frente a la Pantalla
Las estadísticas citadas son alarmantes: más de la mitad del tiempo que un adolescente pasa despierto lo pasa mirando una pantalla. Esta inmersión digital debilita funciones cognitivas esenciales:
- Memoria debilitada: Al confiar en Google para todo, el cerebro deja de consolidar recuerdos.
- Incapacidad de atención: El formato de clips cortos ha reducido el umbral de aburrimiento.
Conclusión: ¿Progreso o Rendición?
El Dr. Horvath no pide mejores aplicaciones; pide un regreso a los fundamentos de la evolución. Su llamado a los legisladores es a dejar de ver la digitalización escolar como un éxito y empezar a verla como un experimento fallido.
"Redefinir la educación para que se adapte a la herramienta no es progreso, es rendirse", concluyó. Si queremos que las futuras generaciones alcancen su potencial, la solución no es más tecnología, sino recuperar la profundidad del pensamiento humano.


