Adele se concentra intensamente durante aproximadamente seis meses en la creación y promoción de un álbum, lo que a menudo incluye giras o residencias, como ocurrió con su exitosa residencia en Las Vegas.
Después de estos periodos de intensa actividad, se aleja de la vida pública durante años, valorando su privacidad y recargando energías.
Este ritmo deliberado genera expectación y previene el agotamiento profesional, lo que se traduce en una obra más cuidada y en una carrera sólida a largo plazo. Sus fans ya se han acostumbrado a estos largos periodos de silencio, entendiéndolos como su manera de vivir lejos de los focos.
Por qué lo hace:
La cantante ha dicho que prioriza construir una vida normal y centrarse en lo que realmente importa, más allá de la fama.
También ha hablado de la necesidad de descansar y de lo emocionalmente agotador que puede ser lidiar con la presión de la fama y las constantes giras. Estos largos descansos le permiten regresar con nuevas perspectivas y con la creatividad renovada, según menciona en una publicación de Instagram.


