Si bien chismear suele asociarse con la negatividad, las investigaciones sugieren que puede tener efectos tanto positivos como negativos en los niveles de estrés y la salud en general, según su naturaleza y contexto.
Es innegable que a todos nos encanta una buena sesión de chismes. Y resulta que contarle la historia a un amigo es, en realidad, bueno para la salud mental.
Claro que chismear tiene mala fama, ya que suele considerarse grosero o descortés. Sin embargo, según los expertos, también se considera una forma relativamente saludable de conectar socialmente con otras personas, siempre que no se haga con mala intención.
El chisme también puede usarse como una táctica para cuidarnos mutuamente.
Posibles efectos positivos del chisme
Liberación y validación emocional: Compartir preocupaciones o frustraciones sobre los demás con un amigo de confianza puede actuar como una liberación emocional, validando sentimientos y ayudando a procesar experiencias difíciles.
Conexión y vínculos sociales: Compartir información, incluso chismes, puede fomentar un sentido de cercanía y pertenencia dentro de los grupos sociales, lo que resulta en relaciones más sólidas y un mayor bienestar.
Reducción del estrés (en algunos casos): Algunos estudios sugieren que, en situaciones donde las personas se sienten perjudicadas o experimentan estrés social, compartir chismes con una persona de confianza puede mitigar estas emociones negativas y potencialmente reducir los niveles de estrés.
Aprendizaje y autorreflexión: Observar y hablar sobre las acciones de los demás puede brindar oportunidades para la autorreflexión y ayudar a las personas a evaluar sus propios valores y comportamientos.
Posibles efectos negativos del chisme

Los expertos también advirtieron que los chismes a veces pueden ser contraproducentes.
Aumento del estrés y la ansiedad: Participar o ser objeto de chismes negativos puede elevar las hormonas del estrés, alterar la regulación emocional y potencialmente provocar ansiedad, depresión y otros problemas de salud mental, según WFRV Local 5.
Desconfianza y relaciones dañadas: Difundir información privada o inexacta puede dañar la reputación, erosionar la confianza en el entorno social y afectar negativamente las relaciones con amigos, familiares y colegas.
Cultivo de la negatividad: Los chismes negativos frecuentes pueden fomentar un ambiente tóxico de desconfianza y traiciones, lo que afecta la moral y el bienestar general.
Preocupaciones éticas: El chisme a menudo implica compartir información sin consentimiento, violar la confidencialidad y emitir juicios basados en información potencialmente incompleta o inexacta.
El impacto del chisme en el estrés y la salud es multifacético y depende de diversos factores, como la intención del chisme, las relaciones entre las personas involucradas y el contenido de la información compartida.
El chisme positivo y prosocial, utilizado para crear conexiones y ofrecer apoyo, puede ser potencialmente beneficioso.
Sin embargo, el chisme malicioso o negativo, especialmente cuando implica difundir información errónea o dañar la reputación, puede ser perjudicial para la salud mental y las relaciones sociales.
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