Se espera que casi la mitad de las mujeres de entre 25 y 44 aƱos sean solteras y sin hijos para 2030.

Proyecciones recientes de Morgan Stanley sugieren que, para 2030, alrededor del 45 % de las mujeres de entre 25 y 44 años en EE. UU. serÔn solteras y sin hijos. Esta tendencia ha aumentado de forma constante (frente al 41 % en 2018) y se espera que crezca un 1,2 % anual, superando la tasa general de crecimiento de la población.

Una de las principales razones de este cambio es que muchas mujeres priorizan sus carreras profesionales durante lo que a menudo se considera su “mejor momento laboral”. Este cambio de estilo de vida se ve impulsado por la evolución de las normas culturales, un mayor acceso a la educación y oportunidades de independencia económica.

Economistas como Ellen Zentner seƱalan que este cambio podrƭa beneficiar al mercado laboral, ya que mƔs mujeres podrƔn trabajar a tiempo completo y contribuir a la economƭa. TambiƩn se sabe que las mujeres solteras gastan mƔs en viajes, entretenimiento, cuidado personal y compras, lo que impulsa el mercado de consumo.

Sin embargo, existe una creciente preocupación por las implicaciones sociales mÔs amplias de estos cambios en el estilo de vida. La disminución de las tasas de natalidad podría acelerar los desafíos demogrÔficos, como el declive de la población y el envejecimiento de la fuerza laboral. AdemÔs, algunos estudios sugieren que las mujeres solteras y sin hijos podrían enfrentar mayores problemas de salud mental relacionados con la soledad, la falta de apoyo social o la falta de identidad.

En definitiva, si bien esta tendencia refleja una mayor libertad y autonomƭa para las mujeres, tambiƩn plantea importantes interrogantes sobre el futuro de la vida familiar, la estructura social y el bienestar a largo plazo.