Ir a la playa mejora la salud mental, segĂșn una psicoterapeuta

¿Qué tiene la playa que nos da esa sensación de relajación y paz?

Angela Buttimer, MS, NCC, RYT, LPC, psicoterapeuta licenciada en Cancer Wellness at Piedmont, comparte los beneficios mente-cuerpo de pasar tiempo junto al agua y cómo disfrutarlos en casa durante todo el año.

Como explica Buttimer, las dos razones principales por las que uno se siente tan relajado en la playa es porque probablemente esté de vacaciones y en mayor contacto con la naturaleza, ya sea contemplando el amanecer o el vaivén de la marea.

“La playa tambiĂ©n puede ofrecer metĂĄforas psicolĂłgicas y espirituales de cosas que deseamos en nuestras vidas y que a veces se nos escapan: amplitud, alegrĂ­a y la sensaciĂłn de que el tiempo se ha ralentizado”, afirma. “La gente desea estas cosas en sus vidas, pero no siente que pueda conectar con ellas”.

Las vistas, los olores y los sonidos de la playa suelen ser nutritivos y estimulantes.

“Las investigaciones sobre la terapia con sonido han demostrado que el sonido de la playa es muy curativo; el simple hecho de escuchar las olas relajas la neurofisiología”, explica Buttimer. Y sabemos que la relajación es beneficiosa tanto para el cuerpo como para la mente.

“Piensa en los sonidos que escuchas en la playa: no sueles oĂ­r a gente peleando ni escuchando las noticias”, dice. “En cambio, probablemente oigas risas, niños jugando, el silencio o el sonido de las olas. Todo eso es inspirador”.

“Creo que, como sociedad, ya sea que trabajemos o no, tendemos a exagerar lo que en psicologĂ­a llamamos ‘orientaciĂłn a la tarea’”, dice Buttimer. “Descuidamos nuestras relaciones y nuestro bienestar en favor de los logros. Cuando podemos desconectar de nuestra vida cotidiana, este tiempo nos recuerda lo que nos hace felices y nos da paz”.

Desafortunadamente, la gente puede pasar todo el año diciendo: “Me relajarĂ© cuando llegue a la playa”. Pero una semana en la playa no es suficiente para el bienestar a largo plazo.

“Necesitamos desconectarnos del ajetreo de nuestras vidas con regularidad”, dice. “Cuando lo hacemos, volvemos a nuestras tareas con energía y perspectiva renovadas. Seremos más productivos y efectivos si tomamos descansos”.

Buttimer sugiere un ejercicio de visualizaciĂłn: viaja a tu playa favorita, imaginando las vistas, los olores, los sonidos y cĂłmo se siente tu cuerpo.

“Tu cerebro no distingue entre lo real y lo imaginario, y liberarĂĄ los neuroquĂ­micos que se liberan en la playa si te sitĂșas allĂ­ mentalmente”, dice.

Luego, considera cĂłmo puedes empezar a incorporar algunas de estas esencias psicolĂłgicas y espirituales a tu vida diaria. Estas enseñanzas son Ășnicas para cada persona, afirma. Algunas son tangibles, como:

  • Encender una vela con aroma a playa o usar aceites esenciales en un difusor.
  • Decorar tu casa con colores suaves de inspiraciĂłn costera.
  • Usar un perfume que te recuerde a la playa.
  • Tomarte un tiempo para ver el amanecer y el atardecer en casa.
  • Exhibir una foto de tu destino costero favorito en tu escritorio.
  • Reducir el ritmo y no sobrecargarte de trabajo.
  • Ser mĂĄs lĂșdico y menos serio en tus actividades diarias.
  • Practicar el silencio y la soledad.

Buttimer también sugiere tomar días de salud mental y fines de semana de tres días siempre que puedas.

“Recomiendo tomar fines de semana largos con regularidad, y no solo los fines de semana festivos cuando tienes tantos planes”, dice. “Busca pequeñas maneras de tomarte descansos y hacerte minivacaciones. Sal temprano del trabajo. Sal y obtĂ©n vitamina D”.

También señala que no todos se sienten felices en la playa. Algunas personas encuentran su lugar feliz en la ciudad, junto al lago o en la montaña. Estos principios pueden aplicarse a cualquier lugar donde te sientas mås feliz.

piedmont.org

Descubre mås maneras de reducir el estrés y mejorar tu bienestar.